Cuándo corresponde activarlo

Se utiliza ante decisiones críticas, excepciones, tensiones entre áreas, crisis, cambios de reglas o situaciones con impacto humano, institucional, regulatorio o reputacional. No agrega proceso a decisiones rutinarias, reversibles y de bajo impacto que un procedimiento existente ya resuelve.

Las seis fases de adopción

Describen cómo el modelo se incorpora a una organización. Pueden superponerse o repetirse; no son niveles de madurez.

1. Diagnosticar

Hacer visible cómo decide hoy la organización y dónde pierde defendibilidad.

2. Priorizar

Elegir un dominio de entrada por tensión real, impacto y viabilidad.

3. Activar

Modificar una práctica, un límite o una decisión concreta.

4. Evaluar

Convertir la experiencia en evidencia suficiente y riesgo residual visible.

5. Escalar

Transferir el criterio aprendido sin copiar estructuras vacías.

6. Sostener

Proteger el sentido frente a la ritualización, la burocracia y la rotación.

Apoyos prácticos

No forman una secuencia. Cada uno responde a una necesidad diferente y se activa solo cuando aumenta la defendibilidad.

Clasificar — Matriz y Árbol de triaje

Determinan cuánta deliberación exige una decisión; el Árbol condensa la lectura cuando el tiempo es mínimo.

Registrar — RMD y Tiempo Cero

Conservan el rastro esencial de una decisión normal o tomada bajo presión extrema.

Reflexionar y seguir — BRC y BIT

La BRC ayuda a pensar antes de escalar; la BIT conserva memoria cuando la tensión ya es institucional.

Rendir cuentas — Ficha Ejecutiva SBR

Reconstruye criterio, límites, riesgo residual, evidencia y revisión ante una autoridad con derecho a preguntar.

Una regla de proporcionalidad

Se empieza por el mínimo suficiente y solo se agrega un apoyo cuando mejora criterio, trazabilidad o aprendizaje. Si no modifica la decisión, agrega volumen, no defendibilidad.